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Secretario general del G.P Socialista en el Congreso de los Diputados
Entrevista Ramón Jauregui
"EN LOS TÉRMINOS EN LOS QUE EL LEHENDAKARI PLANTEA LA REUNIÓN CON ZAPATERO NO SERÁ FÁCIL EL ENTENDIMIENTO"
"No soy partidario de cambiar las reglas que dieron lugar a la democracia española y que son la base de nuestro sistema político
"Nos sentimos maltratados por la Iglesia y la jerarquía católica española"
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| Foto: E.Méndez |
No juzga los problemas de organización del PP porque "tiene mucho respeto a las opciones políticas rivales" pero asegura que todos los grupos políticos han aprendido una lección tras las pasadas elecciones generales. Parece que se ha bajado el tono entre el Gobierno y la oposición, y "se están haciendo cosas importantes que no salen mucho en los periódicos" como "la unanimidad alcanzada a la hora de aprobar las mesas de las comisiones parlamentarias". Un acuerdo al que no se llegó hace cuatro años. "He trabajado mucho con José Luis Ayllón, el secretario general del PP" y es que "ir juntos en las reglas del desarrollo político" forma parte del espíritu con el que se ha iniciado esta legislatura y que la opinión pública exigía de ambos partidos, que "nos entendamos"... "vamos a ver si somos capaces de hacerlo".
El entendimiento tendrá que llegar también a la reforma sobre la financiación de las CC.AA. Decir si es el mejor momento para afrontarlo no tiene sentido, sencillamente "es el momento" porque a finales de año el modelo de financiación anterior habrá acabado y es obligatorio tener otro diseñado. "No es que haya una guerra entre comunidades si no un intereses contrapuestos". Jáuregui asegura que "la fecha ya está más o menos concertada con todas las CC.AA y tenemos el deseo de que antes de finalizar el verano pueda haber un acuerdo para los próximos cinco años". Tiene asumido que "habrá tensiones" pero tiene la esperanza de que se encuentre "un equilibrio" y asegura que avanzarán fundamentalmente en dos aspectos: "más autonomía financiera de las CC.AA, porque tienen que tener un sistema de ingresos fiscales que se aproximen a la suma total de sus gastos", "que haya un sistema de solidaridad a través de fondos interterritoriales que permitan asegurar que ninguna región española se quede aparte" y "que los niveles de prestación de servicios básicos de todos los españoles sean iguales".
Otra batalla es la de la financiación municipal, Jauregui reconocer que "los ayuntamientos reclaman también su espacio en los acuerdos políticos de financiación y de competencias" aunque asegura que "han mejorado sus recursos en los últimos años, sobre todo aquellos en los que hay ingresos por construcción".
El PSOE planteará "una ponencia parlamentaria en la que discutir las propuestas para mejorar el modelo electoral, pero siempre para mejorarlo y por consenso". Esas son dos "condiciones imprescindibles". Ya avanza que "si alguien quiere una organización electoral para que un ciudadano sea un voto y ese voto tenga el mismo peso en Madrid y en Soria, habrá muchas circunscripciones en las que no habrá diputados". Jauregui aclara que "el sistema no está hecho de manera malévola para perjudicar a nadie. Hay perjudicados y beneficiados pero en cuanto metes un pequeño cambio ya varían los perjudicados y los beneficiados y por tanto también hay problemas".
En su opinión, habría que hacer algunas "reformas puntuales" y espera que sean capaces de "consensuarlas porque si no lo hacemos, no se va a cambiar la ley". Adelanta que la ponencia "está hecha con la intención de ver la manera de hacer pequeñas correcciones puntuales, no creo sean grandes reformas porque no vamos a cambiar el sistema proporcional de la Ley D'Hont por sistemas mayoritarios" porque "la Constitución exige ese modelo". Hay aspectos que si se cambiarán "como la circunscripción electoral del exterior. Ahora mismo tenemos una anomalía y es que en muchas elecciones locales, el alcalde es elegido por personas que jamás han vivido en nuestros pueblos", como en el caso de Galicia. Una de las propuestas que se está haciendo para incluirla en la reforma es hacer una circunscripción electoral de toda la inmigración en lugar de que intervengan en cada municipio". En cualquier caso, ya adelanta que esta reforma electoral "va a ser muy complicada".
Jauregui no es partidario de "cambiar las reglas que dieron lugar a la democracia española y que son la base de nuestro sistema político" por eso debe haber un gran consenso. "Es como la reforma de la Constitución... donde estemos de acuerdo sí; donde no, no". Él no pone "la mano para hacer reformas contra nadie".
Otra de las leyes que ha despertado el debate es la Ley de Libertad Religiosa. El Gobierno no tiene ninguna mala intención, dice Jáuregui, pese al "tono peyorativo que le dio Trillo" al asegurar que no quería cambios en la ley porque sentía que le iba a perjudicar como católico, al igual que a la mayoría de los españoles". El Gobierno "no quiere perjudicar el ejercicio de ninguna religión" pero quiere que la ley de libertad religiosa asegure que "los derechos son los mismos para todos". Apunta Jauregui que "los curas protestantes no pueden entrar a los hospitales para atender a sus enfermos salvo en horas de visita", y hay "miles de protestantes en España que reclaman el derecho de tener la visita de su sacerdote al final de su vida".
El Gobierno no quiere "guerras" aunque Jauregui asegura que se sienten "muy maltratados por Iglesia y por la jerarquía católica española" y recuerda aquella manifestación, "legítima", pero que califica de "manipulación antisocialista, al establecer una especie de censura a cosas que este gobierno jamás había hecho como regular la eutanasia o modificar el aborto. Ya está bien de manipular". Él reclama "una Iglesia católica española capaz de decir que está de acuerdo con el Gobierno socialista en su política humanista en relación con la inmigración o a favor de la paz o a favor de la solidaridad con las personas mayores. Eso también es Iglesia, también es Evangelio y yo no he oído ni una sola voz de la Iglesia reivindicando ese tipo de valores".
Y sobre la reunión entre el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el lehendakari Ibarretxe, Jauregui augura un fracaso. Es "una reunión que está enmarcada en una estrategia de comunicación que la condena al fracaso porque Ibarretxe esta reiterando que esa reunión tiene que ser para negociar en un breve plazo nada menos que el reconocimiento por parte de España del ámbito vasco de decisión o de algún otro eufemismo semejante para reconocer la autodeterminación vasca hacia la independencia". Para los socialistas vascos, "el lehendakari no está enfocando su papel correctamente" porque "en vez de coger del brazo a Zapatero para juntos acabar con ETA", el lehendakari "se desmarca de la unidad contra el terrorismo, no deslegitima la violencia y pretende negociar las reivindicaciones de ETA". Así, con un marco como este "Zapatero le tenderá la mano para seguir avanzando juntos pero en los términos en los que el lehendakari plantea la reunión no va a ser fácil el entendimiento".
Ante las elecciones vascas que tendrán lugar este año o el que viene, Jauregui asegura tener la sensación de que "estamos condenados a una elecciones que van a tener un carácter de catarsis porque definirán qué pasa allí y cómo se orienta el futuro, porque lo que hay en el presente es un horror".
C.Quesada
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