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Rumasa, el escándalo más sonado de la democracia española, cumplió el pasado 23 de febrero 25 años desde que el ministro de Economía de entonces del Gobierno del PSOE, Miguel Boyer, ordenara la expropiación del holding de José María-Ruiz Mateos, que fue confirmada el 10 de mayo de 1983 con la aprobación en el Congreso de los Diputados de la Ley de expropiación de Rumasa.
El decreto-ley aprobado aquel año, inició un proceso judicial que se prolongó durante más de veinte años. De hecho, aún hoy faltan por atar algunos cabos y se mantienen las especulaciones sobre los presuntos intereses ocultos en la actuación del primer Gobierno de Felipe González. En estos años, Ruiz-Mateos se convirtió en un personaje público atípico. Su escapada de la Audiencia Nacional disfrazado con una peluca o su agresión a Miguel Boyer, con su célebre frase, ¡que te pego, leche!, coparon las portadas de los principales periódicos españoles.
En 1983, Rumasa, el holding de empresas agrupado bajo el símbolo de la abeja, estaba constituido por 700 empresas, contaba con una plantilla de 65.000 personas y facturaba 350.000 millones de pesetas al año (2.103.500 euros).
La expropiación obligó al Gobierno de González a emprender un plan de saneamiento para cubrir un déficit que los peritos judiciales cifraron, a 31 de diciembre de 1982, en 346.000 millones de pesetas (2.079.500 de euros). En 1997, Miguel Boyer defendió la actuación del Ejecutivo y dijo que "la expropiación de Rumasa no fue una medida sancionadora o punitiva contra Ruiz-Mateos por unos presuntos delitos que hubieran correspondido a los tribunales depurar". "Fue una medida de política económica, con la que se quiso evitar la crisis total de un grupo en quiebra, que, en las difíciles circunstancias de 1983, nos pareció que podría tener unas consecuencias muy graves", explicó. Pero al saneamiento le siguió la privatización de todas las empresas y propiedades de Rumasa, que finalizó en 2002 con la venta de unas fincas rústicas.
Fue una época en la que Ruiz-Mateos comenzó una doble batalla judicial. La primera, por su libertad; la segunda, por sus empresas. A los pocos días de la expropiación huyó a Londres, y estuvo dos años prófugo hasta que fue detenido en Francfort en 1985. Huyó de la Audiencia Nacional disfrazado en 1988. Entró y salió varias veces de la cárcel hasta que en 1997 fue absuelto de los delitos de falsedad y estafa.
A la expropiación de las acciones de Rumasa, le acompañaron una serie de acciones que vieron su reflejo en procesos judiciales que se hicieron interminables. La reprivatización, el derecho de reversión, el justiprecio de las sociedades, la responsabilidad penal de Ruiz-Mateos y hasta resoluciones en tribunales extranjeros envolvieron el escándalo de Rumasa.
14 AÑOS DESPUÉS, ABSUELTO
La primera sentencia fundamental fue la dictada por el Tribunal Constitucional a finales de 1983 en la que desestimaba el recurso de inconstitucionalidad promovido por diputados de Alianza Popular contra el decreto-ley. Este mismo tribunal y el Supremo también acordaron en nueve sentencias que se había respetado la legalidad en la reprivatización de Galerías Preciados, Banco Atlántico, varios hoteles e inmobiliarias. Así, el Supremo abrió 165 procedimientos promovidos por Ruiz-Mateos para que se le devolvieran 163 empresas del holding, pronunciándose en contra de la reversión.
Ruiz-Mateos recurrió ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid la valoración de las sociedades o justiprecio (precio por acción). En 96 de ellas fue positiva y se pagaron 70,6 millones de euros a accionistas minoritarios, mientras que en 126 de las sociedades fue negativa.
Ruiz-Mateos fue absuelto por la Audiencia Nacional el 12 de junio de 1997 de dos delitos de falsedad en documentos mercantil.
En la sentencia se reconocía probado que en Rumasa había dos contabilidades, impagos a Hacienda y a la Seguridad Social, cuentas ficticias, facturas falsas o revalorizaciones ficticias, pero el hecho de que, a juicio del tribunal, no existiera "lesión o daño efectivo", le eximía de ser considerado delito. El Supremo confirmó la absolución del ex presidente de Rumasa y de otros cuatro acusados en 1999.
LOS HITOS DEL PROCESO RUMASA
-23 de febrero de 1983. El primer Gobierno socialista expropia Rumasa.
-4 de marzo de 1983. José María Ruiz-Mateos huye a Londres.
-10 de mayo de 1983. El Congreso de los Diputados aprueba el Decreto-Ley de expropiación de Rumasa
-25 de abril de 1985. El propietario del holding de la abeja es detenido en Francfort.
-1 de diciembre de 1985. Ruiz-Mateos es extraditado a España. 1
-9 de diciembre de 1986. El Tribunal Constitucional falla a favor, por un voto, de la expropiación.
-27 de octubre de 1988. Ruiz-Mateos huye de la Audiencia Nacional, disfrazado con una peluca y una gabardina.
-3 de mayo de 1989. Ruiz-Mateos insulta y agrede a Miguel Boyer en un acto público.
-13 de noviembre de 1989. Detenido en Lepe (Huelva), ingresa en la prisión de Alcalá.
-2 de enero de 1997. La Audiencia Nacional ordena el encarcelamiento de Ruiz-Mateos para asegurar su presencia en el juicio.
-19 de febrero de 1997. Se inicia el juicio. La fiscalía pide una condena de 12 años.
-12 de junio de 1997. La Audiencia Nacional absuelve al empresario de los delitos de falsedad y estafa.
-25 de marzo de 1999. El Tribunal Supremo confirma la absolución de todos los cargos a Ruiz-Mateos.
Fax Press - J.Mesones
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