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Mundialmente conocido como Hergé, Georges Remi, el creador del personaje de cómic más famoso de la historia, nació hace un siglo en Bruselas, el 22 de mayo de 1907, y murió el 3 de marzo de 1983.
Desde niño mostró su inclinación al dibujo ilustrando sus libros escolares con la particular visión que el joven Georges tenía de la ocupación alemana durante la primera Guerra Mundial.
Ya adolescente, su ingreso en un grupo de scouts cristianos marcó profundamente su carácter y posibilitó sus primeros viajes a campamentos de España, Austria, Suiza e Italia.
Gracias a los scouts, Remi tuvo la posibilidad de comenzar a publicar sus trabajos, primero en la revista "Le Boy Scout" y, más tarde, en "Le Boy Scout Belge", donde apareció en 1924, con el seudónimo de Hergé, formado con las iniciales invertidas de su nombre real, por el que hoy se le conoce en todo el mundo.
DE TOTOR A TINTIN
Hasta 1926, su trabajo consistió en ilustrar los artículos de la revista, pero en julio de aquel año creo su primera serie, "Totor, jefe de patrulla de los Abejorros" (1926-1930). Fue el germen de lo que, andando el tiempo, sería uno de los mayores éxitos editoriales de la historia, Tintín.
Tras cumplir con el servicio militar, en 1927, Hergé comenzó a trabajar como aprendiz de fotógrafo e ilustrador en el periódico "Le Vingtieme Siecle", donde también se ocupaba de la composición, retratos, rótulos, decoración, planos y tarjetas. Fue el director del diario, el Padre Norberto Wallez, quien le encargó la elaboración de un suplemento juvenil que con el título de "Le Petit Vingtiéme", vio la luz en noviembre de 1928.
Muy pronto, desde las páginas de "Le Petit Vingtiéme", Hergé comenzó a reencontrarse con Totor, su antiguo personaje de los scouts, que vio como se le engalanaba con un singular tupe, se le acompañaba de un fiel fox terrier llamado Milú y como su propio nombre se transformaba de Totor en Tintín.
El 10 de Enero de 1929 apareció en "Le Petit Vingtiéme" la primera aventura de este singular personaje, "Tintín en el País de los Soviets". Se trataba del primero de una larga lista de 23 albunes que se fueron publicando desde entonces hasta 1976 y que llevaron a su protagonista, acompañado de los personajes que se le fueron añadiendo durante medio siglo (el capital Haddock, el profesor Tornasol, los detectives Hernández y Fernández, la gran diva de la opera Bianca Castafiore, etc), desde el Congo hasta la Luna y siempre de aventura en aventura para el deleite de cientos de millones de lectores de cuatro generaciones.
PERSEGUIDO TRAS LA GUERRA
Las tres primeras entregas de Tintín se publicaron en "Le Petit Vingtieme", pero a partir de 1934, sería la editorial Casterman la encargada de publicar regularmente la obra de Hergé hasta 1940, en que, con la invasión alemana, desaparecen "Le Vingtieme Siecle" y su suplemento semanal.
En octubre de ese mismo año, Hergé se convierte en el redactor jefe de "Soir Jeunesse", suplemento juvenil del periódico "Le Soir" y al mismo tiempo, Ediciones Casterman se ve obligada a reducir las páginas de los albunes de Tintín por las restricciones de papel impuestas por la guerra. En contrapartida, el color llega a los libros de Hergé, e incluso los ya editados, se reeditan coloreados y en un nuevo formato.
Con la liberación de Bélgica, en 1944, se toma la decisión de apartar de sus puestos a los periodistas que hubiesen colaborado en los periódicos durante la ocupación alemana, al margen de cual fuese su signo político, y el suplemento infantil de "Le Soir" no iba a ser una excepción.
Para Hergé fue una etapa muy dura, pero en 1946 volvió a resurgir con la aparición del semanario belga "Tintín". Cuatro años más tarde, en 1950 nacen los Estudios Hergé, donde el autor consigue agrupar a una docena de excelentes colaboradores entre los que destacan Bob de Moor, Edgar Pierre Jacobs y Alice Devos. Fue le resurgimiento y la consagración a nivel mundial de Hergé que vio como en 1960 Tintín llegó por primera vez al cine con "El misterio del Toisón de Oro".
200 MILLONES DE LIBROS VENDIDOS
En 1972, durante el primer congreso del Cómic en Nueva York, Hergé recibe el homenaje unánime de los ilustradores americanos. Será el primero de los numerosos galardones con los que se premiará el conjunto de su obra y uno de los reconocimientos más apreciados por Hergé, junto con la inauguración, en 1976, en el parque Wolvendael de Bruselas, de la estatua de Tintín y Milú esculpida por Nat Neujean y del reconocimiento de la Sociedad Belga de Astronomía, que en 1982, bautizó con su nombre al planeta que en 1953 descubrió, entre Marte y Júpiter, el astronomo Silvain Arend.
Su última obra, "Tintín y el Arte Alfa", quedó inacabada para siempre tras la muerte de su autor, que dejó instrucciones concretas de que Tintín no continuase sus aventuras después de que él hubiese desaparecido. De hecho, el álbum se publicó, tal y como Hergé lo había dejado, en 1986, tres años después de su desaparición.
De Las Aventuras de Tintín, se han vendido más de 200 millones de ejemplares en todo el mundo y los albunes de Hergé han sido traducidos a 50 idiomas, desde el japonés hasta el esperanto. La pureza de sus dibujos, la extraordinaria documentación de cada uno de sus libros, las peripecias del eternamente joven periodista que se movía como pez en el agua desde el mundo de la política al de la tecnología, o del de la arqueología al de la delincuencia organizada, continúan hoy cautivando a todos los que se acercan a unas páginas que 20 años después de la muerte de su autor continúan manteniendo intactas su frescura y su vigencia. Fax Press, por Antonio Castillejo.-
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