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Luis Losada Pescador
FUSIONES DE CAJAS

 

 Se abre la veda. Tras la aprobación del Frob el pasado viernes,
las operaciones de fusión calientan motores. Casualmente dos son las
más avanzadas. Curiosamente, las dos son catalanas. Y es que una vez
garantizado el derecho de veto de las CCAA, la concentración interna
arranca con cierta velocidad. La Generalitat inspira, sugiere,
anima, empuja. Precisamente la ingerencia política que se trataba de
evitar.
    El resultado final será la concentración de cajas regionales
bajo el paraguas del gobierno autonómico. Un gran brazo financiero
del poder regional financiado con el dinero de todos los españoles.
Una especie de banco público autonómico. Mantener el veto autonómico
es mermar las posibilidades de las fusiones interregionales que
probablemente tendrían más sentido empresarial. Habremos perdido una
oportunidad para reestructurar de verdad el sistema financiero.
Lástima.
    Por el contrario, las fusiones dentro de la misma comunidad
provocarán enormes redundancias que obligarán al cierre de oficinas
y a efectuar despidos. Un recorte de capacidad que es menos con
99.000 millones en la ‘buchaca'. Este es el plan: ‘Uds. se fusionan,
recortan capacidad y empleo y nosotros tapamos el agujero con el
dinero de todos'.
    Lo que no se entiende es por qué entidades que desean fusionarse
por criterios tamaño, generación de sinergias, acceso a nuevos
mercados, etc, deben de recurrir al dinero público. Las
comparecencias de Campa y Ariztegui deberán explicar las causas del
empleo de dinero público en entidades que no ofrecen riesgo
sistémico ni problemas de solvencia.
    Pero la puerta está abierta y nadie se resiste a meter la mano
en el bolsillo del dinero público. La primera operación es la de la
Unió de Caixes Catalanes, la fusión entre las cajas de Sabadell,
Terrassa y Manlleu. En el plan de viabilidad presentado ante el
Banco de España este martes ofrecen el cierre de 150 oficinas y el
despido de 400 trabajadores. Para ello piden una inyección de 300
millones de euros. Un dinero que permite despidos bien remunerados.
    La segunda operación es la suma de las cajas de origen público:
Caixa Catalunya, Girona y Tarragona. Sin embargo, el presidente
saliente de Caixa Girona, Arcadi Calzada, ya se ha desmarcado. Dice
que "de momento" su entidad no necesita fusionarse. Pero Caixa
Catalunya ya ha apretado el acelerador y está poniéndose bonita para
la foto de grupo. No hay detalles del plan. ‘De momento', porque
esta es una de las operaciones de libro. Sólo falta el ‘detalle' del
reparto de poder, los criterios para la obra benéfico social y los
ajustes de oficinas y empleo.
    Junto a estas operaciones comienzan a fraguarse otras. La
Generalitat valenciana ha ‘resucitado' su proyecto de fusión entre
Bancaja y CAM. En Castilla y León, Caja Duero y Caja España
estrechan el acercamiento. Eso sí, Banco de España ya ha advertido
que la integración tendrá que ser real, no virtual. Y estas son sólo
las primeras. El verano seguro que caliente nuevas operaciones de
fusión.
   
    FAX PRESS.-

 

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Roberto Jiménez

Secretario general del PSOE en Navarra

 Entrevista Roberto Jiménez

  

   

 

 
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